I Think I Turned My Childhood Friend Into a Girl, conocido en Japón como Koisuru (Otome) no Tsukurikata, acaba de dar el salto que muchos fans del manga venían esperando: tendrá adaptación al anime para televisión. Como seguidor del anime romántico y de esas historias que se animan a tocar identidad, maquillaje, afecto y descubrimiento personal con sensibilidad, creo que esta noticia merece atención especial dentro de la comunidad otaku en Latinoamérica, España y cualquier ciudad donde el manga se viva de cerca.
La obra de Azusa Banjo se ha convertido en una de esas comedias románticas que no solo llaman la atención por su premisa, sino por la manera en que usa el maquillaje, la amistad de la infancia y la expresión de género como motores emocionales. La noticia fue confirmada el 22 de junio de 2026, junto con una ilustración conmemorativa de la autora y la apertura de una cuenta oficial en X para seguir futuras novedades del anime. Por ahora, eso sí, todavía no se han anunciado fecha de estreno, estudio, staff ni reparto principal.
El manga de Azusa Banjo da el salto a la televisión

Desde mi punto de vista, el atractivo de I Think I Turned My Childhood Friend Into a Girl está en que no se limita a presentar una transformación visual como simple recurso cómico. La historia sigue a Kenshirou Midou, un estudiante que ama los cosméticos pero mantiene esa pasión en secreto, y a Hiura Mihate, su amigo de la infancia. Todo cambia cuando Kenshirou le pide a Hiura que le permita practicar maquillaje sobre él, dando inicio a una transformación que despierta emociones nuevas en ambos.
La serie original se publica en el sello comic POOL de Ichijinsha, y su popularidad ya era evidente antes del anuncio del anime. Animate Times reportó que la obra cuenta con 600 mil copias en circulación, incluyendo formato digital, un dato importante para entender por qué esta adaptación llega en un momento tan natural para la franquicia.
Además, la editorial Ichijinsha tiene programado el lanzamiento del volumen 12 para el 25 de junio de 2026, con ISBN 9784758099523, lo que confirma que el manga sigue activo y con material suficiente para sostener el interés de nuevos lectores antes del estreno del anime.
Por qué este anime puede conectar con la comunidad otaku local
Romance, maquillaje y representación en una historia muy actual
Lo que más me interesa de esta adaptación es que llega en un momento en el que el público de anime en México, Colombia, Perú, Chile, Argentina, España y otros mercados hispanohablantes busca historias románticas con más matices. Koisuru (Otome) no Tsukurikata no solo habla de enamoramiento juvenil; también explora cómo una persona puede descubrir una parte de sí misma a través de la confianza, la estética y la mirada de alguien cercano.
En el primer volumen, Ichijinsha describe el arranque de la obra como la historia de un chico popular que guarda en secreto su amor por los cosméticos y que, al maquillar a su amigo de la infancia, termina creando una “belleza” inesperada que cambia por completo la dinámica entre ambos. Ese punto de partida es precisamente lo que puede convertir al anime en una recomendación fuerte para fans de romance escolar, slice of life, comedia romántica LGBT+ y títulos centrados en personajes que aprenden a mostrarse tal como son.
También me parece relevante que la autora, Azusa Banjo, haya compartido un mensaje de agradecimiento por la adaptación, destacando que esta era una temática que quería dibujar desde hace tiempo: una heroína “otokonoko” enamorada del protagonista. Esa declaración ayuda a entender que no estamos ante una adaptación casual, sino ante una obra con una intención clara detrás de su tono, su estética y su sensibilidad emocional.
Lo que sabemos hasta ahora del anime

Por ahora, la información confirmada es concreta: I Think I Turned My Childhood Friend Into a Girl tendrá anime de televisión, la autora publicó una ilustración especial para celebrarlo y se abrió una cuenta oficial en X para compartir futuras actualizaciones. Sin embargo, todavía no se han revelado detalles clave como el estudio de animación, el director, el diseño de personajes, el reparto de voces o la fecha de estreno.
Aun así, la base ya está puesta. El manga tiene una comunidad fiel, una premisa fácil de reconocer y un tono emocional que puede funcionar muy bien en animación si se respeta la delicadeza de sus personajes. Personalmente, creo que el gran reto del anime será equilibrar el humor romántico con la parte más íntima de la historia: esa sensación de descubrir que la belleza, la identidad y el cariño pueden aparecer donde menos se esperaba.
Para quienes seguimos de cerca las novedades de anime en español, esta adaptación se perfila como una de esas noticias que conviene tener en el radar. I Think I Turned My Childhood Friend Into a Girl puede convertirse en una sorpresa dentro del catálogo de futuros estrenos, especialmente para quienes disfrutan historias escolares con corazón, estética cuidada y personajes que evolucionan desde la vulnerabilidad.