La decisión de estrenar JoJo’s Bizarre Adventure: Steel Ball Run en diferentes bloques no responde únicamente a una estrategia comercial de Netflix. Detrás de este calendario existe un problema técnico enorme: animar correctamente una carrera de caballos, con numerosos competidores en pantalla, jinetes en movimiento y escenarios de gran escala, requiere mucho más tiempo que una producción convencional.
Como seguidor de la franquicia, entiendo perfectamente la frustración que ha provocado la espera entre episodios. El 1st STAGE, estrenado el 19 de marzo de 2026 con una duración especial de 47 minutos, dejó a los espectadores con ganas de continuar inmediatamente la travesía de Johnny Joestar y Gyro Zeppeli. Sin embargo, la productora Noriko Dohi confirmó que esta pausa forma parte del plan original del comité de producción.
Para quienes seguimos el anime desde México, Latinoamérica y otros mercados de habla hispana, la buena noticia es que ya existe una fecha oficial para su regreso. La siguiente etapa comenzará el 25 de septiembre de 2026 en Netflix y tendrá un estreno semanal.
Animar las carreras de Steel Ball Run exige un trabajo monumental
La historia de Steel Ball Run, creada por Hirohiko Araki, se desarrolla alrededor de una gigantesca carrera a caballo que atraviesa Estados Unidos. Este elemento convierte la adaptación en uno de los proyectos más complicados realizados hasta ahora dentro del anime de JoJo’s Bizarre Adventure.
Noriko Dohi explicó durante una entrevista publicada después de Anime Expo 2026 que las carreras representan un esfuerzo enorme para el equipo encargado de dibujar y animar la serie. No se trata solamente de colocar caballos corriendo en segundo plano. Cada animal debe mantener una anatomía creíble, desplazarse con naturalidad y reaccionar de forma coherente mientras lleva a un personaje sobre su lomo.
Caballos, jinetes y escenarios deben moverse al mismo tiempo

Desde mi perspectiva, aquí se encuentra la verdadera dificultad de la producción. En una batalla tradicional, los animadores pueden concentrarse principalmente en los movimientos de dos o tres personajes. En Steel Ball Run, una sola secuencia puede incluir decenas de caballos, competidores, caídas, polvo, cambios de cámara y extensos paisajes estadounidenses.
El director Yasuhiro Kimura reveló que la serie podría superar los 5,000 cortes relacionados con caballos. Debido a esta cantidad, el estudio tuvo que construir un sistema que combina animación dibujada a mano, gráficos 3D y técnicas híbridas. El objetivo no es reemplazar todo con imágenes generadas por computadora, sino utilizar cada método dependiendo de las necesidades de la escena.
El equipo también ha señalado que prácticamente todas las tomas importantes de caballos corriendo necesitan animación clave. Además, cada jinete debe actuar y expresarse mientras permanece en movimiento. Por eso, algunas escenas pueden requerir casi el doble de cuadros clave que temporadas anteriores de JoJo.
El estreno por partes busca proteger la calidad del anime
La productora reconoció que existe una pausa superior a seis meses entre el episodio inicial y el comienzo del siguiente bloque. Sin embargo, aseguró que dividir la serie en etapas fue una decisión contemplada desde la planificación original.
Netflix también confirmó que Steel Ball Run tendrá nueve STAGES y que toda la adaptación utilizará un formato dividido. Esto significa que los espectadores no recibirán la historia completa de una sola vez, sino mediante diferentes periodos de emisión.
Aunque este modelo puede resultar desesperante, considero que tiene sentido frente a las dimensiones del proyecto. Hirohiko Araki publicó una historia extensa, llena de carreras, enfrentamientos, cambios de escenario y personajes con diseños especialmente detallados. Intentar producir todos los episodios sin pausas podría provocar una reducción evidente de la calidad visual o aumentar peligrosamente la presión sobre los animadores.
Los próximos 11 episodios llegarán semanalmente a Netflix

El calendario oficial establece que el 2nd STAGE comenzará el viernes 25 de septiembre de 2026. A partir de esa fecha, Netflix estrenará un episodio nuevo cada viernes. Los bloques correspondientes al segundo y tercer STAGE sumarán 11 episodios, cuya transmisión se extenderá durante los últimos meses de 2026.
Este formato semanal representa un cambio importante frente al lanzamiento por tandas utilizado anteriormente con JoJo’s Bizarre Adventure: Stone Ocean. Para los aficionados de JoJo en México y Latinoamérica, la publicación semanal podría ayudar a mantener activa la conversación, evitar que toda la temporada sea consumida en un solo fin de semana y permitir que cada episodio tenga su propio espacio.
También debemos aclarar que no existe, por ahora, un calendario oficial completo para las nueve etapas. Han circulado supuestas filtraciones que colocan el final del anime en 2028, pero esas fechas futuras no han sido confirmadas oficialmente. Lo único seguro es el regreso del 25 de septiembre y la publicación de once capítulos semanales.
Steel Ball Run será una auténtica carrera de resistencia para sus creadores
Después de conocer las explicaciones del equipo, veo el lanzamiento dividido de JoJo’s Steel Ball Run de otra manera. La espera sigue siendo difícil, especialmente porque esta parte del manga es considerada una de las obras más ambiciosas de Hirohiko Araki, pero producirla sin el tiempo suficiente podría perjudicar precisamente aquello que la hace especial.
Las carreras no son un elemento decorativo dentro de la historia. Constituyen el corazón de la aventura de Johnny Joestar y Gyro Zeppeli. La velocidad, la escala de los escenarios y la sensación de atravesar Estados Unidos deben sentirse convincentes para que la adaptación funcione.
Prefiero que David Production avance por etapas y entregue secuencias cuidadas, antes que recibir rápidamente una temporada marcada por movimientos rígidos, caballos poco naturales o episodios visualmente inconsistentes. La producción de Steel Ball Run parece estar viviendo su propia carrera de resistencia: el objetivo no es llegar primero, sino cruzar la meta sin sacrificar la calidad.